Un nuevo centro de investigación en Birmingham, Inglaterra, permitirá que las técnicas que cirujanos y médicos emplean en el campo de batalla sean utilizadas para tratar a pacientes civiles.



"Ésta es la primera vez que alguien ha unido a los Servicios Nacionales de Salud y el sistema de asistencia con el ejército con el objetivo de mejorar la supervivencia de los pacientes con traumatismo", afirma la profesora Sally Davis, directora general de investigación y desarrollo del Departamento de Salud del Reino Unido.

El Centro de Reconstrucción Quirúrgica y Microbiología del Instituto Nacional para Investigación de la Salud establecerá un intercambio de experiencias e información entre cirujanos y científicos militares y civiles.

Se espera que esto conduzca a una mejora en las tasas de supervivencia tanto del personal militar como de civiles que han sufrido heridas de gravedad.

Los cirujanos militares se han ganado la reputación de practicar tratamientos pioneros para el alto número de lesiones causadas por explosiones y para curar la contaminación de heridas ocasionada por la suciedad que entra en ellas.

Algunas de las técnicas del campo de batalla ya se practican en los hospitales del Reino Unido y otros países.

" Ésta es la primera vez que alguien en el mundo ha unido a los Servicios Nacionales de Salud y el sistema de asistencia con el ejército con el objetivo de mejorar la supervivencia de los pacientes con traumatismo "

Prof. Sally Davis


De la guerra a la paz

Éstas incluyen el uso de torniquetes en pacientes que sufren heridas con sangrado o hemorragia, y la práctica de craneotomía -la extracción de parte del cráneo para evitar los daños que puede provocar la inflamación del cerebro- en víctimas de explosiones o heridas de bala.

Los expertos señalan que es vital centrarse en la asistencia de pacientes militares en los primeros minutos de la herida.

En años recientes se ha demostrado que esto puede conducir a una mejora considerable en las tasas de supervivencia.

Las estadísticas muestran que hoy en día las tasas de supervivencia de pacientes militares es del 26%, comparado con 6% de hace unos años.

El énfasis en la cirugía, como señala el cirujano vicealmirante Philip Raffaelli, también ha cambiado. Hoy en día la prioridad es salvar vidas primero y llevar a cabo operaciones complejas cuando el paciente esté estable.

Esta técnica es cada vez más popular en los hospitales, agrega.

Un ejemplo de la práctica de cirugía de guerra en pacientes civiles fue el caso de la congresista estadounidense Gabrielle Giffords, víctima de un disparo en la cabeza en un tiroteo en Tucson, Arizona.


Investigación de punta




La mujer fue sometida a una operación de craneotomía para eliminar la presión dentro del cráneo causada por la herida y evitar daños a los centros nerviosos vitales para la supervivencia.

Una vez que se reduce la inflamación cerebral, el hueso vuelve a ser colocado en su lugar para cerrar la abertura del cráneo.

Los dos neurocirujanos que la operaron en el Centro Médico Universitario de Tucson eran ex médicos militares.

Tal como expresó uno de ellos, el doctor Michael Lemole, la técnica, llamada descompresión, es utilizada comúnmente en los traumatismos de guerra.

"Nos ha permitido salvar a muchos soldados de terribles heridas causadas por explosivos", explicó el especialista.

El ministro de salud británico, Andrew Lansley, expresó que "el nuevo centro de investigación patrocinará la investigación de punta para ayudar a la gente a recuperarse mejor y más rápido de heridas severas".

"Ya se ha logrado un desarrollo importante en tratamientos avanzados de emergencia pero es necesaria más investigación médica".

"Esta inversión nos ayudará a fortalecer la respuesta de los servicios de salud y emergencia tras los grandes desastres, como accidentes de tránsito o ataques terroristas".

"Y nos ayudará a mejorar los tratamientos y asistencia de pacientes en el Reino Unido y el resto del mundo", expresa el funcionario.
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