“No faltaría mucho tiempo para que una vacuna contra el dengue esté disponible”, afirma la doctora Delia Enría, médica infectóloga y directora del Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas(INEV) Dr. Julio I. Maiztegui, en Pergamino. En una entrevista concedida a la Agencia CyTA, la especialista también describió algunos de los virus que investigan en esa institución.




El dengue es una enfermedad que se transmite a través de la picadura de un mosquito de la especie Aedes infectado por alguno de los cuatro virus del dengue. La patología afecta a habitantes de zonas tropicales y subtropicales y está presente en varios países de América Latina como Argentina, Brasil, Bolivia, México, Paraguay, y en países de Centroamérica y el Caribe, entre otros. En la Argentina la reemergencia de la enfermedad se detectó en 1997, en Salta.

Si bien existen estrategias de control, tratamientos y medidas de prevención, hasta la fecha no se encuentra disponible una inmunización contra el dengue, una enfermedad que en algunos casos puede ser mortal. “Son varios los proyectos que están en desarrollo y algunos de ellos se llevan a cabo en nuestro país. Hay dos vacunas en fases avanzadas que están siendo probadas en ensayos clínicos en humanos”, relató la experta.

Por otra parte, Enría agregó que la inmunización más perfeccionada es una “quimera”, que consiste en el empleo de un vector que es el virus de la fiebre amarilla –que está modificado para no provocar daños en el organismo– y al cual se le colocan algunas secuencias de RNA del virus del dengue para producir inmunidad, es decir, para que el organismo genere anticuerpos contra ese virus y esté preparado para defenderse ante una potencial infección

“Una vacuna efectiva y segura contra el dengue cambiaría mucho el escenario dado que tendríamos mayor posibilidades de controlar la enfermedad. Sin embargo, las medidas de control de vectores –insectos que transmiten la infección– deberán seguir activas porque esos mismos vectores pueden transmitir otros virus, tales como la fiebre amarilla y chikungunya, que pueden ser causantes de enfermedades aisladas, de brotes pequeños o brotes mayores.” , agregó la experta

De acuerdo con la doctora, que también integra el Consejo de Prevención del Dengue de las Américas, “estamos más cerca que antes de que se logre una vacuna contra el dengue. Se piensa que entre 2014 y 2016 podría haber una inmunización disponible.”



Otros virus bajo la mira



La creación del Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas “Dr. Julio I. Maiztegui” fue una iniciativa que tuvo lugar en la década de 1960 para intentar lograr el control de la fiebre hemorrágica argentina. “Este objetivo lo estamos cumpliendo ampliamente ya que el instituto ha conseguido el desarrollo de un tratamiento eficaz y de una vacuna para la enfermedad. Esta vacuna se produce actualmente en el INEVH.”, afirmó la experta.

La enfermedad es provocada por un virus transmitido por un roedor de la especie Calomys musculinus, y se manifiesta en algunas zonas de las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y La Pampa. Algunos de los síntomas que produce son fiebre, dolor de cabeza, debilidad, dolores articulares y oculares y pérdida de apetito, entre otros.

Asimismo el instituto citado lleva adelante el programa de hantavirus, en el cual “trabaja realizando diagnósticos e investigaciones virológicas y ecológicas”, indicó Enría. A su vez, la infectóloga agregó que también brindan su apoyo a las provincias en sus estrategias de control de estos patógenos.

También se desarrollan programas centrados en el control y la investigación de la fiebre amarilla, una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti en su ciclo urbano. “En 2007 y 2008 hubo un rebrote de fiebre amarilla silvestre y se registraron casos en humanos en la provincia de Misiones. Estamos desarrollando proyectos de investigación que buscan identificar adecuadamente los vectores selváticos de la enfermedad”, indicó la doctora Enria.

Por otra parte en el Instituto Maiztegui también se realizan estudios centrados en las encefalitis virales, tales como la encefalitis de San Luis o la del virus del Oeste del Nilo. Ambos son transmitidos por los mosquitos del género Culex quinquefasciatus.

En la Argentina se han producido brotes de la encefalitis de San Luis importantes, como el de 2004 en la provincia de Córdoba, y en el verano de 2010 en la Capital Federal y varias provincias. El virus de la encefalitis del Nilo Occidental es de reciente introducción en el continente Americano y en Argentina fue detectado por primera vez en 2006, con la muerte de tres caballos de carrera en la provincia de Buenos Aires.

Las aves son reservorios de ambos virus y la transmisión normalmente se da entre pájaros y mosquitos. Accidentalmente pueden afectar al hombre y los animales domésticos y en algunos casos pueden ser fatales. Ante la notificación de dos casos confirmados de infección por virus San Luis en la ciudad autónoma de Buenos Aires y tres casos confirmados en la provincia de Buenos Aires a comienzos de 2010, y teniendo en cuenta otros casos en estudio, la Dirección de Epidemiología de la Nación alertó en esa oportunidad a los profesionales de la salud y a la comunidad en general “para optimizar la vigilancia y fortalecer las medidas de prevención de esta enfermedad.”

El Instituto Maiztegui tiene como objetivo diseñar, coordinar y realizar las actividades de diagnóstico, tratamiento, investigación, prevención y docencia de enfermedades virales humanas. Este centro de referencia realiza también el desarrollo y la producción, control y aseguramiento de la calidad de biológicos, vacunas y reactivos de diagnóstico vinculados con las enfermedades virales humanas.
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