Un informe de la Fundación CIDEA (Centro de investigación de enfermedades alérgicas y respiratorias) indica que las consultas por estos cuadros aumentan un 20% entre marzo y abril y que “el 20% de las reacciones ocurren en el colegio”, lugar donde los chicos pasan la mitad de las horas en las que están despiertos.




Según expresó la entidad en un comunicado, es creciente la cantidad de consultas de pacientes con cuadros de anafilaxia por alimentos o picaduras de insectos. Para estos episodios, se deben indicar tratamientos que, en general, las autoridades de las instituciones educativas no aceptan ni están autorizados a administrar, entre ellos, la adrenalina. Es que no existe en el país una guía sobre recomendaciones acerca del manejo de estas reacciones, pero sí hay resoluciones del Ministerio de Educación sobre la prohibición o limitación de la administración de medicamentos en el colegio.

“El 15% de los niños, de 13 a 14 años tienen diagnóstico de dos o más enfermedades alérgicas, tales como asma, eccema o rinitis alérgica. Aproximadamente el 95% de los chicos con alergia al maní o a las nueces, también padecen los tres cuadros mencionados. Además, la presencia de asma -si no está bien controlada- incrementa la gravedad de las reacciones por alimentos y esto predispone a crisis de mayor gravedad luego de la exposición accidental al alimento en cuestión”, agregó Máspero.

Según un estudio americano del grupo Sampson (citado por la fundación), la mayoría de las muertes por reacciones alérgicas se producen en el colegio debido a una demora en la aplicación de adrenalina. A ninguno se la administró antes de los 22 minutos y el tiempo medio para recibir la dosis fue de 75 minutos.

“En la Argentina, vemos usualmente pacientes que presentan anafilaxia y se los trata con otro tipo de fármacos en lugar de administrar adrenalina”, sentenció el especialista en alergia e inmunología.

No existen estadísticas nacionales sobre los cuadros de anafilaxia. Pero cifras inglesas indican que estos episodios tienen una frecuencia de uno cada 10.000 niños por año y que el 82% de esos sucesos ocurren en edad escolar.

Para adultos y niños en general, las admisiones hospitalarias por anafilaxia han aumentado siete veces en la última década. De acuerdo a una encuesta británica, el 61% de las escuelas tienen por lo menos un niño con riesgo de Por otra parte, los datos británicos señalan que el 10 y el 18% de la alergia por alimentos o reacciones anafilácticas ocurren en el colegio.



Causas de anafilaxia en las escuelas


Entre las causas más frecuentes que pueden llevar a un niño a un cuadro de reacción alérgica severo se encuentran:

dijo:
• Alimentos

• Medicamentos: generalmente antibióticos o antiinflamatorios.

• Picaduras de insectos

• Ejercicio.



Tipos de anafilaxias


dijo:
• Alergias a picaduras de insectos: En la Argentina es muy frecuente la presencia de abejas, avispas y de hormigas Solenopsis en los campos de deportes y en muchos colegios. Evitarlos es difícil, pero hay que advertir a las instituciones de las siguientes precauciones: deben removerse las colmenas de las escuelas y alrededores, la basura tiene que guardarse en contenedores cerrados y deben evitarse las áreas de comida ya que algunas avispas (específicamente las “yellow jacket”) son carnívoras y se aproximan con rapidez a las zonas donde hay alimento.

• Asma, rinitis y ambiente escolar: En muchos colegios, los chicos se exponen a contaminantes interiores como insecticidas, querosene, formaldehído y otros productos volátiles de la combustión de estufas de gas, leña o carbón. También quedan expuestos a alérgenos como ácaros, cucarachas, hongos y epitelios animales. Además, la mayoría de las construcciones tienen insuficiente ventilación, por lo que es común la exacerbación de asma o de rinitis en el ambiente escolar. Algunos niños son alérgicos a pólenes, hongos como la alternaria o picaduras de insectos (hormiga, abeja, avispa), por lo que sus problemas son más graves en los campos de deportes.

La exposición a alergenos del interior en guarderías, jardines y colegios es importante. Pueden variar en el tiempo, la localización y el tipo de aula. También, por supuesto, cambian según las diferentes regiones del país.

Por otra parte, ciertos estudios demostraron que el nivel de alergenos en el ambiente escolar frecuentemente es más elevado aún que en el hogar. La exposición puede ser directa o indirecta (por ejemplo, la ropa de los compañeros puede estar cargada de alergenos de mascotas).



Qué medidas deben tomar los colegios si surgen problemas



dijo:
• Siempre debe preguntar al chico y sus familiares por la presencia de enfermedad alérgica y exigir la certificación de un médico especialista.

• Solicitar un plan de manejo por escrito a través del médico que incluya los alergenos desencadenantes, las medidas de evitación, los remedios y un plan de contacto con el especialista o el pediatra.

• El niño alérgico debe ser identificado por todo el personal de la escuela.

• Se debe prohibir el consumo de tabaco.

• El personal del colegio debe estar educado en evitación alergénica y para el reconocimiento y tratamiento de la emergencia.

• La medicación de emergencia debe estar siempre disponible.

• El personal del colegio debería estar indemne de consecuencias por administrar medicación de emergencia.


“Los médicos especialistas conocemos a la perfección el mecanismo de acción de la adrenalina y sus efectos, pero es necesario transmitirlo efectivamente a los padres y al personal de la escuela. Como en la mayoría de los casos es imposible que un servicio de emergencia llegue en un tiempo razonable, y estas reacciones se desencadenan rápidamente, el medicamento de elección es la adrenalina autoinyectable. Los niños no pueden autoaplicarse si son pequeños y el personal del colegio no está autorizado a hacerlo”, agrega Máspero.


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