La ciencia todavía no es capaz de que dos óvulos formen un embrión, pero ofrece opciones a las parejas de lesbianas que desean tener hijos. La cesión de gametos, en la que una de ellas gesta el óvulo de la otra, es un método todavía poco extendido que brinda a estas mujeres la posibilidad de ser ambas madres biológicas del bebé. Sin embargo, muchas encuentran dificultades a la hora de realizar su sueño.




El método ROPA (Recepción de Óvulos de la Pareja) es cada vez más elegido entre parejas de mujeres, según reconoce Antonio Requena, director del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) en Madrid. "Antes era muy puntual, pero cada vez hay más mujeres homosexuales que vienen abiertamente a nuestros centros. Antes era tabú". Y algunas preguntan por la cesión o recepción de óvulos, "un tema en controversia” en el país.

Es que según expresa la normativa española en reproducción desde 2006, “la mujer podrá ser usuaria o receptora de las técnicas reguladas en esta Ley con independencia de su estado civil y orientación sexual". Sin embargo, en el texto existen lagunas, por ejemplo en materia de cesión de gametos, ya que la "la ley habla de marido y mujer y no de cónyuges", destaca Isabel Gómez, presidenta de la Asociación de Gays y Lesbianas con Hijos e Hijas (Galehi). Así, un varón puede ceder su esperma a su mujer, pero los óvulos sólo se pueden donar de manera anónima y, por tanto, nunca dentro de una pareja.



El caso de Celeste y Paloma


Una pareja de mujeres, que llevaba unos meses casada, "está contenta e ilusionada", pero con cierto regusto amargo. Es que Celeste y Paloma, acudieron a Sanidad Pública para poder tener a su hijo por el método ROPA, pero sólo se encontraron con dificultades.

Su periplo comenzó en un hospital público de la Comunidad de Madrid en donde les hicieron muchas preguntas, "demasiadas", asegura, "como nuestra profesión y otras cosas que sabemos que no les piden a las parejas heterosexuales", indicó Celeste.

La experiencia fue "un poco desalentadora", pero aún así iniciaron los trámites y elevaron su caso a la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida, organismo que emitió un dictamen reconociendo que la redacción de la ley estaba produciendo una clara discriminación hacia los matrimonios de lesbianas. Para subsanar el error, el PSOE elevó una proposición no de ley para cambiar el texto, que fue aprobada por el Congreso en 2010.

Enfadadas por sus experiencias y sin esperar la respuesta de la Comisión (que no se ha pronunciado aún ni en éste ni en ningún otro caso de cesión de gametos) decidieron acudir a la clínica privada IVI, en Madrid. "La primera visita nos pareció bien y nos dijeron que tenían que pensarlo", recuerda Celeste. Al poco tiempo, les dieron el sí.

Cuando recibieron la aprobación, Celeste y Paloma, de 34 y 35 años, respectivamente, comenzaron los preparativos. "Empezamos a mediados de febrero. Yo voy a ceder el óvulo y ella será la madre gestante", comenta ilusionada Celeste, que será la que más tratamientos siga: estimulación ovárica y proceso de extracción, como en cualquier procedimiento 'in vitro'. El esperma que lo fecundará saldrá de un banco de donantes.


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