Numerosos estudios hablan sobre la posibilidad de incorporar, durante las horas de descanso, nuevos conceptos e incluso aprender idiomas. ¿Es real la posibilidad de procesar conocimientos al dormir? Niegan los especialistas la posibilidad de aprender un idioma mientras dormirmos.




“El sueño es fundamental para el proceso de aprendizaje. Existen pruebas muy serias que demuestran que durante las horas de sueño los nuevos conocimientos son transferidos desde el hipocampo, donde se almacena la memoria de corto plazo, a la corteza cerebral”, explicó el Dr. Daniel Pérez Chada, jefe del Servicio de Neumonología y director de la Clínica del Sueño del Hospital Universitario Austral (HUA).

“No obstante, también hay material –concretamente un trabajo publicado en Scientific American– que demuestra la inexistencia de un consenso absoluto respecto a la posibilidad de incorporar conocimientos concretos, por ejemplo un idioma, mediante la audición durante el sueño. Esto quiere decir que si uno se tira a dormir escuchando una grabación con un nuevo idioma no podrá hablarlo al día siguiente, sería imposible”, agregó el especialista. Lo cierto es que el universo de lo que ocurre cuando dormimos y soñamos no sólo es muy amplio, sino que además despierta mucho interés.

Una investigación reciente de la Universidad de Northwestern en los Estados Unidos estableció que los sonidos que se escuchan durante el descanso refuerzan los recuerdos a los que están asociados. Entonces, por más profundo que se esté durmiendo, el cerebro sigue detectando los sonidos del ambiente y estos influyen en la formación de los recuerdos.
“Con toda la evidencia existente (lo que conocemos sobre el procesamiento de la memoria), no creo que podamos decir que existe la posibilidad de aprender una actividad cognitiva durante el sueño, pero sí es posible generar nuevas respuestas neurovegetativas”, refirió el Dr. Daniel Cardinali, investigador superior del CONICET, profesor emérito de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y director de Docencia e Investigación de la Facultad de Medicina de la Universidad Católica Argentina (UCA).


Dos “tipos” de sueño


Cuando dormimos hay “dos tipos de sueño”. Por un lado el de reposo, que ocupa el 75% de la noche y durante el cual el cerebro se aquieta; y por el otro, el de actividad onírica, que representa el 25%, y en el marco del cual puede ingresar información “de afuera”.

“Lo que es sabido hasta ahora es que el sueño es clave para consolidar la memoria”, apuntó Pérez Chada y aclaró que eso no excluye la posibilidad de aprender o incorporar sonidos y demás. “En Uruguay, un grupo llamado CLAE está trabajando en un proyecto para lograr que los implantes cocleares en adultos y en niños sigan funcionando durante la noche. El proyecto se basa en estudios que demuestran que el aspecto sensorial se moviliza durante la noche, con lo cual habría que considerar no apagar los aparatos”.
Es cada vez mayor el conocimiento sobre lo que ocurre cuando dormimos, pero aún restan muchos misterios por revelar. Tal vez sirva consultarlos con la almohada.
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