Un marcapaso es un aparato electrónico que produce unos impulsos eléctricos, destinados a estimular el músculo cardíaco. El número de impulsos por minuto que se producen es lo que se llama frecuencia.



El mecanismo se alimenta de la energía eléctrica de una o varias pilas
Estos impulsos eléctricos se conducen hasta el músculo del corazón por medio de un cable (o electrodo), de modo que el marcapaso mismo (o generador de impulsos) está colocado a poca profundidad por debajo de la piel, mientras que el electrodo penetra mucho más profundamente dentro del organismo, hasta el mismo corazón.

Avances en diseño y duración

Los primeros marcapasos eran torpes, grandes y poco duraderos. Cien gramos de peso, 7-8 cm de diámetro y 2-3 cm de grosor, envueltos en goma siliconada toscamente aplicada, y alimentados por pilas de mercurio-zinc que podían durar como mucho 2-3 años. Los electrodos se rompían con cierta frecuencia, por efecto del fenómeno llamado «fatiga de materiales». (Si pensamos en que uno de estos cables se dobla 70 veces por minuto durante años, podemos entender fácilmente que llegase a quebrarse.)

Los marcapasos han avanzado también en estos aspectos: los circuitos se han miniaturizado, las pilas son más potentes y más pequeñas, las cubiertas son de titanio o de acero inoxidable soldados con absoluta hermeticidad.

El tamaño se ha reducido a la cuarta o quinta parte, el peso a menos de un tercio, la duración alcanza los 5-10 años, según los modelos, y los electrodos son de un material y diseño que impide prácticamente su rotura y permiten ahorrar energía.



Tamaño del Marcapaso en relación con las manos de un adulto.

Hoy tenemos marcapasos más pequeños, más potentes, más duraderos, más versátiles y más cómodos para el paciente. La implantación de un marcapasos es hoy un proceso mucho más finamente planeado de lo que era hace tan sólo unos años. La variedad de modelos permite aplicar a cada paciente una solución mejor, más ajustada a su caso particular, que le permitirá tener un mejor resultado y vivir más normalmente.

La tarjeta de identificación y registro del marcapaso

Cuando le den el alta le entregarán una documentación en la que figura toda la información oportuna sobre el marcapaso que le han implantado. Generalmente, se entrega en forma de tarjeta de pequeño tamaño, fácilmente transportable, para que siempre la pueda llevar consigo.



Se ha popularizado en los últimos años la tarjeta europea de registro de marcapasos, que es un formato de tarjeta aceptado por los Grupos de Trabajo de Marcapasos de todos los países europeos, y que contiene toda la información necesaria.

Es muy importante que usted tenga esta tarjeta consigo cuando vaya al médico, pues las comprobaciones sobre el funcionamiento de su marcapasos se hacen contando con las características indicadas en la tarjeta. Cuando usted viaje lejos de su residencia habitual, la tarjeta de identificación le puede ser de gran utilidad

¿Hace falta algún cuidado después de la implantación?

Hay dos tipos de cuidados que se deben tener tras la implantación de un marcapaso:

Por parte del paciente:



Hay que observar unas precauciones elementales para que la piel sobre el generador no se lesione, pues podría producirse una infección, con peligro de extensión de la misma hasta el corazón y de fallo del marcapaso. (En estos casos sería necesario extraer todo el sistema y proceder a la implantación de uno nuevo, o del mismo, una vez esterilizado convenientemente).


Estas precauciones no son complicadas, sino que se trata, simplemente, de evitar golpes, cortes, roces, ropa apretada o, incluso, la manipulación del marcapaso por mera curiosidad.
Si a pesar de sus precauciones, usted notase rozaduras, enrojecimiento, hinchazón o molestias sobre el marcapaso, debe consultar enseguida a su médico.

Por parte del médico:

Es necesario vigilar periódicamente el funcionamiento del marcapaso, para asegurarse de que es correcto.
Esto implica vigilar que los estímulos que el marcapaso produce estimulen eficazmente el corazón, que el marcapaso detecte cuando debe la actividad cardíaca y que la carga de la pila se mantenga dentro de los niveles adecuados de seguridad.
Esta «revisión» del marcapaso se hace de modo muy sencillo. Basta con un electrocardiograma y unos registros externos complementarios, que miden los de los impulsos del marcapaso, la frecuencia a la que funciona y la reserva de la pila



Aparte de estas medidas, se puede comprobar por medio de una simple radiografía de tórax la posición del generador y del cable, lo que resulta muy útil en casos de duda sobre el funcionamiento correcto, y también en los que se carece de información sobre el marcapaso, pues la mayor parte de los aparatos son fácilmente identificables por su imagen a rayos X. Algunos, incluso, incorporan códigos de letras y números para mayor facilidad.

El seguimiento del marcapaso no debe hacer olvidar la atención necesaria a otros posibles problemas médicos del enfermo, de modo que las consultas para este seguimiento no deben de sustituir a las consultas a su médico general o su cardiólogo, si, además de su bradicardia o de su bloqueo, tiene un problema de insuficiencia cardíaca, hipertensión, diabetes, etc.

El marcapaso no interfiere con la toma de otras medicinas, y, en general, se puede decir que permite administrar muchas medicinas dirigidas al corazón con mayor seguridad que antes de su implantación.

Dado que en el control de un paciente con marcapaso influyen aspectos médicos, electrónicos y quirúrgicos, suele haber Unidades de Seguimiento de Marcapasos en los Hospitales y Centros Médicos, en las que se combinan los recursos humanos y materiales necesarios para obtener un máximo aprovechamiento de este tipo de tratamientos en favor del paciente. En los puntos en los que no exista la posibilidad de esta organización, siempre será posible una consulta a una de estas Unidades en casos más complejos.

¿Cuánto dura el marcapaso y qué se hace cuando se agota?

La duración de un marcapaso es limitada, pero muy prolongada, de modo que casi todos los modelos duran más de cinco años y muchos de ellos pueden llegar hasta diez años. Depende un poco de lo complejo que sea el marcapaso, es decir, de lo mucho o poco que se le pida hacer, pues los marcapasos más perfectos y complicados consumen más energía.

Lo importante es que los marcapasos no se agotan de pronto, sino que durante los últimos meses o el último año de su funcionamiento ya dan algunos signos de que la pila se va descargando. El motivo principal de hacer visitas periódicas al médico es para vigilar estos signos, lo que permite programar tranquilamente su sustitución, sin riesgo de fallos súbitos.

¿Puede fallar inesperadamente el marcapaso?

Como todo lo fabricado por el hombre, un marcapaso puede fallar, pero es muy raro que esto ocurra. Precisamente una gran parte de los esfuerzos de los diseñadores y fabricantes va dirigida a un control de calidad exquisito, que impide estos fallos. Hay publicaciones médicas y de los mismos fabricantes, que anuncian cuándo se han observado tendencias al fallo, de modo que los modelos implicados pueden vigilarse con especial atención, o incluso reemplazarse preventivamente si el tipo de fallo detectado fuese peligroso.

Si el paciente va siguiendo de forma correcta las indicaciones del médico y realiza sus controles periódicamente, no debe de tener motivos de preocupación. En casos de duda, el mismo paciente puede medir la frecuencia del pulso, contando el número de latidos en un minuto entero, para comprobar que no es inferior a la que el marcapaso tiene programada. Conviene recibir instrucciones al respecto cuando se implanta el marcapaso, para no alarmarse innecesariamente; así, por ejemplo, un pulso irregular puede ser normal y cuando el pulso es irregular pueden no notarse bien algunos de los latidos, pareciendo así que la frecuencia es más baja de lo que es en realidad. En casos de duda lo mejor siempre es consultar de nuevo con su médico.

¿Cómo se renueva un marcapaso a punto de agotarse?

Cuando el marcapaso da signos de desgaste de la pila se programa un reemplazo, que consiste en una pequeña operación, similar a la de implantación inicial, pero generalmente más sencilla, ya que no hay que recolocar el electrodo, sino tan sólo extraer el generador y reemplazarlo por uno nuevo. No se cambia la pila, ya que ésta está encerrada en una cápsula hermética que encierra todo el marcapaso, sino que se cambia el generador entero. Esto tiene la ventaja de que los componentes electrónicos también son nuevos, y a la velocidad con que progresa la técnica en este campo, lo más probable es que el segundo marcapaso sea mejor que el primero.

Si a pesar de todas las precauciones el marcapaso fallase, el paciente volvería a observar los síntomas anormales que tenía antes de que se le implantase, junto con una disminución de la frecuencia del pulso. En esta situación debe consultar urgentemente con su médico.

¿Se puede hacer vida normal con un marcapaso?

El paciente portador de un marcapaso puede hacer una vida completamente normal, siempre y cuando no esté limitado por alguna otra enfermedad simultánea. Los marcapasos modernos facilitan la realización hasta de esfuerzos físicos, al adaptarse mejor a las necesidades corporales. Lo normal de un paciente con marcapaso es que se olvide de que éste existe durante su vida diaria, aunque no se olvide nunca de las fechas de sus revisiones.

Un portador de marcapaso puede hacer deporte (no debe temer al tenis ni al «swing» del golf tampoco), puede nadar, puede tomar el sol, montar en bicicleta, etc. Una precaución elemental le hará pedirle a su médico que se lo implante en el lado izquierdo si es cazador (y no zurdo), para evitar el golpe de la culata sobre el generador, que le podría lesionar la piel. Igualmente evitará cargar pesos, como correas de mochila y similares, sobre la misma zona.

Se pueden tener relaciones sexuales con toda normalidad y las mujeres pueden tener embarazos y partos normales.

Puede comer una dieta cualquiera sin peligro, puede tomar un poco de café y cantidades pequeñas de alcohol, como cualquier otra persona, a menos que se lo contraindique su médico. (El fumar se debe evitar, como cualquier otra persona, aunque no tenga nada que ver con el marcapaso.)

Puede tomar medicinas normalmente, como indicábamos más arriba, ya sean analgésicos, antibióticos, jarabes para la tos, etc. Cuando se trate de medicinas para el corazón consultará al cardiólogo, pero en la mayor parte de los casos no tendrá ningún problema tampoco.

¿Son problemas las interferencias eléctricas?


Las interferencias eléctricas han dado mucho que hablar en torno a los marcapasos, porque si el marcapaso capta un impulso eléctrico parecido al del corazón, puede inhibirse, confundido por esta interferencia, y dejar de funcionar, hasta que los impulsos dejen de recibirse. En los primeros marcapasos esto podía ser un problema serio y había miedo de afeitarse con maquinilla eléctrica, de acercarse a estaciones de radio, coches o máquinas en marcha, etc.


Los ingenieros diseñadores han avanzado mucho en la construcción de los marcapasos, aliviando el problema de varias maneras. Por un lado han hecho filtros en el módulo receptor de señales, de modo que se distinguen mejor las señales cardíacas de las externas. Por otro lado, se han programado comportamientos especiales que hacen que las interferencias en vez de inhibir el marcapaso lo hagan funcionar a «ritmo fijo» (anulando el mecanismo de demanda) con lo que la parada del corazón no es posible.


Con estos avances es muy difícil que un marcapaso moderno tenga problemas con interferencias externas, pero como precaución se recomienda evitar algunas situaciones concretas, como trabajar en emisoras de radar, radio o televisión potentes (más de 75 watios en cualquier caso), o en la proximidad de generadores o motores eléctricos muy potentes. No debe recibir tratamientos de diatermia (las llamadas «corrientes») y no debe someterse a estudios médicos con el método llamado «resonancia magnética nuclear».

Los tratamientos de radioterapia y electroshock también deben hacerse con precauciones. Los tratamientos con láser no tienen peligro, siempre y cuando no se apliquen sobre el mismo marcapaso. No hay ningún peligro en hacerse radiografías o ecografías.

Los arcos detectores de metales usados por los encargados de seguridad de aeropuertos, bancos, etc., no van a afectar al marcapaso, pero debe indicar a su encargado que usted lo tiene implantado, por si el arco lo detecta.

No hay ningún problema en el uso normal de las máquinas que habitualmente nos acompañan por la vida, como coches, aviones, trenes o tranvías eléctricos, neveras, aspiradoras, secadores de pelo, máquinas de afeitar, etc. Los hornos de microondas no producirán ningún trastorno si funcionan normalmente y tienen la puerta cerrada.

En caso de duda puede consultar cada caso concreto, o incluso hacer pruebas sobre el lugar de trabajo o en la proximidad de los aparatos potencialmente peligrosos, pero en ningún caso debe vivirse atemorizado por ser portador de un marcapaso, sino todo lo contrario.

Una cuestión accesoria a tener en cuenta por los médicos y demás personas que están en contacto con portadores de marcapasos, es que los generadores no deben quemarse, pues en ese caso podrían explosionar. Esto tiene importancia a la hora de proceder a las incineraciones, que van siendo ya bastante frecuentes en nuestro país.

Conclusiones.

Detrás de su marcapaso hay años de estudio, diseño y desarrollo, un altísimo control de calidad y un equipo de médicos e ingenieros que le dan la garantía de estar protegido de problemas y accidentes.
Conozca a fondo su marcapaso y sáquele todo el provecho a las posibilidades vitales que le proporciona. Tome las precauciones oportunas recomendadas por este libro y por su médico, pero nunca le tenga miedo.
Lleve consigo en sus viajes la tarjeta de identificación del marcapaso y llévela siempre cuando vaya a visitar a su médico.
Haga con toda regularidad las revisiones periódicas, que son la garantía del perfecto funcionamiento del marcapaso y una completa seguridad para usted.
Si tiene alguna otra enfermedad, sea cardíaca o no, siga su tratamiento con tranquilidad; el funcionamiento del marcapaso no va a ser afectado por las medicinas. Cuando recibe medicinas para el corazón su cardiólogo tendrá en cuenta la presencia del marcapaso al recetárselas.

Colocacion de un marcapaso.

La colocación de un marcapasos suele ser un procedimiento ambulatorio o con internación breve, que se realiza en la sala de Hemodinamia o en el laboratorio de electrofisiología. El paciente está despierto durante todo el procedimiento, aunque se le puede dar una pequeña dosis de un sedante para que esté tranquilo.

La imagen inferior es de Rx de Tórax. El espacio blanco grande del medio es el corazón. Los espacios oscuros de los lados son los pulmones. El objeto pequeño en la esquina superior es un marcapasos implantado.

Se realiza una pequeña incisión justo debajo de la clavícula. El conductor o cateter del marcapasos se insertan en el corazón a través de un vaso sanguíneo que pasa por debajo de la clavícula. Una vez que el electrodo está colocado, se comprueba para estar seguro de que es el lugar correcto y que funciona bien. Posteriormente se une el conductor al generador, que se sitúa justo bajo la piel en la incisión que se hizo anteriormente. Una vez que se ha terminado el procedimiento, el paciente necesita un período de recuperación de varias horas, y se le suele permitir irse a su casa el mismo día del procedimiento.

Existen ciertas normas que deben seguir las personas que tienen implantado un marcapasos permanente. Por ejemplo, tras la implantación de un marcapasos, el paciente recibirá una tarjeta de identificación del fabricante en la que se incluye información sobre el modelo específico del marcapasos y el número de serie. El paciente deberá llevar siempre consigo dicha tarjeta para que, en caso de que un profesional de la salud necesite examinarlo, tratarlo o en caso de que ambos sean necesarios, la información esté siempre disponible.



Radiografía de Tórax

Comparte este artículo con tus amigos
 
Top