Desenmascaran una bacteria inmune a vacunas y antibióticos. Un estudio internacional, publicado hoy en la revista Science, revela las mutaciones genéticas que se producen en la bacteria infecciosa conocida como Streptococcus pneumoniae y que la hacen resistente a cualquier intervención clínica. Este microorganismo es responsable de enfermedades como la neumonía o la meningitis.




“Este trabajo ayudará a diseñar futuras estrategias clínicas parar contrarrestar la rápida capacidad de mutación de este patógeno", explica a SINC Stephen D. Bentley, autor principal del estudio e investigador del Instituto Wellcome Trust Sanger en Cambridge, Reino Unido.

El análisis, publicado en la revista Science y realizado en 240 muestras de Streptococcus pneumoniae recopiladas durante 24 años, muestra que hay regiones de su genoma – en concreto la conocida como PMEN1- que sufren con más frecuencia mutaciones, recombinaciones o inserciones de ADN.

Estas bacterias intercambian entre ellas partes equivalentes de ADN, modifican su estructura genética y evaden las actuaciones del sistema inmune y las vacunas. “Empezamos a entender ahora cómo este patógeno evoluciona y se reinventa genéticamente como respuesta a la intervención humana”, apunta el científico.

El equipo encontró que la transferencia "horizontal" de ADN había afectado a las tres cuartas partes del genoma de la bacteria. Los autores también hallaron puntos de acceso - zonas del genoma que se ven particularmente afectados por dicha transmisión horizontal -.

"Descubrimos que los genes de antígenos - las moléculas que activan nuestra respuesta inmune - son especialmente propensos a este tipo de cambio", apunta William Hanage, miembro del equipo de investigación y profesor de Epidemiología en la Escuela de Salud Pública de Harvard, EE UU. “Es como un criminal que cambia su apariencia para no ser reconocido”, compara.


Cuarenta años de resistencia


La bacteria Streptococcus pneumoniae es el origen de las enfermedades neumocócicas, que causan severas infecciones bacterianas como neumonía, meningitis, otitis o septicemia.

“A partir de las mutaciones de su ADN, hemos construido el árbol de su evolución”, subraya Julian Parkhill, director del centro Patógeno Genómico en el Instituto Wellcome Trust Sanger. “El clon PMEN1 surgió en 1970, justo cuando se extendió el uso de antibióticos para combatir las enfermedades neumocócicas” concluye.
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