Tomar analgésicos a diario durante varios años lleva aparejado un ligero aumento de la posibilidad de padecer un ataque al corazón o un derrame cerebral, según una investigación suiza publicada en el "British Medical Journal".




Algunos analgésicos de venta libre podrían aumentar los problemas cardiovasculares, según un estudio de investigadores de la Universidad de Berna, en Suiza, que halló que son muy pocas las evidencias con que se cuenta sobre la seguridad de estos medicamentos.

Los investigadores de ese centro llegaron a esa conclusión tras analizar 31 estudios clínicos que involucraron a más de 116.000 personas a las que administraron medicamentos comunes. Analizaron datos de estudios existentes de gran escala que comparaban el uso de antiinflamatorios no esteroidales -como naproxen, ibuprofen, diclofenac, celecoxib, etoricoxib, rofecoxib y lumiracoxib- con otros medicamentos o con placebos.

El estudio, cuyas conclusiones fueron publicadas en la revista médica "British Medical Journal", indica que el uso de antiinflamatorios no esteroideos (AINES) podría aumentar hasta tres veces el riesgo cardiovascular en personas mayores afectadas por dolores crónicos.

En el caso del ibuprofeno el riesgo podría triplicarse, mientras que otros medicamentos como el diclofenac aumentarían hasta cuatro veces la posible aparición de problemas cardíacos. El uso de estos dos medicamentos también se asoció con un riesgo incrementado de accidente cerebrovascular (ACV).

Según el profesor Peter Juni, jefe del Instituto de Medicina Social y Preventiva de la Universidad de Berna y autor principal del estudio, los menores de sesenta y cinco años que consumen estos medicamentos para el dolor de cabeza, no fuman ni tienen el colesterol alto "probablemente no tengan problemas" con estos medicamentos.

Sin embargo, en el caso de los mayores que toman antiinflamatorios para combatir dolores crónicos como los producidos por la artritis o los problemas lumbares el riesgo de muerte por complicaciones cardiovasculares "que es ya del 1 o 2 por cien", podría hasta triplicarse.

La conclusión del estudio indica que no existe un antiinflamatorio que sume a su eficacia una total seguridad.

Los expertos de la universidad proponen que se "reconsidere" la venta libre de medicamentos como el diclofenac o el ibuprofeno.

Las aspirinas, los AINES más consumidos a nivel mundial, fueron excluidas de la investigación por no existir ensayos clínicos a gran escala. No obstante, según el profesor Juni, el consumo del analgésico en pequeñas dosis ayuda a la prevención de los problemas cardíacos, mientras que su consumo excesivo podría causar ataques, además de úlceras gástricas.



- Dolores óseos o musculares


Uno de los medicamentos, el rofecoxib, también conocido por su nombre comercial, Vioxx, fue retirado del mercado en 2004 después de comprobarse que aumentaba el riesgo de un infarto al miocardio.

La mayoría de los pacientes eran personas mayores, con enfermedades como la osteoartritis, y que habían tomado una gran cantidad de estas medicinas a diario durante al menos un año.

Según la investigación, su riesgo de sufrir un derrame cerebral o un infarto al corazón se incrementó entre un 2% y un 4%, comparado con aquellos que tomaron placebos.

Peter Juni, uno de los autores de la investigación, le dijo a la BBC que era necesario extremar las precauciones a la hora de recetar estas medicinas a los pacientes mayores que tengan dolores óseos o musculares.

Pero Juni, que es profesor de epidemiología clínica en la Universidad de Berna, en Suiza, subrayó que este descubrimiento no afecta a las personas que tomen antiinflamatorios de vez en cuando para tratar síntomas como el dolor menstrual o lesiones deportivas.
Comparte este artículo con tus amigos
 
Top